Un buen TDR de vigilancia privada describe con precisión qué se va a proteger, cuántos puestos y turnos se necesitan, qué requisitos debe cumplir el proveedor y su personal, y cómo se medirá el servicio. Si el TDR es vago, las propuestas no se pueden comparar y el precio termina siendo el único criterio.
1. Objeto y alcance del servicio
Indica la ubicación de cada instalación, sus características (oficina, almacén, planta, obra) y los riesgos principales. Si hay varias sedes, detalla cada una por separado.
2. Puestos, turnos y consignas
- Cantidad de puestos fijos y rotativos.
- Turnos (diurno, nocturno, 24 horas) y días de cobertura, incluidos feriados.
- Consignas generales: control de accesos, rondas, revisión de vehículos, registro de novedades.
3. Requisitos del proveedor
- Autorización vigente de SUCAMEC para prestar servicios de seguridad privada.
- Experiencia en instalaciones similares.
- Sistemas de gestión certificados, si tu empresa los exige (por ejemplo, ISO 9001 o ISO 45001).
- Pólizas de seguro que correspondan.
4. Requisitos del personal
Licencia SUCAMEC vigente de cada agente, documentos de antecedentes, capacitación mínima y, si aplica, requisitos de salud o inducciones propias de tu empresa.
5. Supervisión, reportes e indicadores
Define cómo y cada cuánto se supervisarán los puestos, qué reportes entregará el proveedor y qué indicadores usarás para evaluar el servicio: cumplimiento de rondas, cobertura de puestos e incidencias atendidas.
6. Visita técnica
Incluye una visita a las instalaciones antes de la presentación de propuestas. Así los postores dimensionan el servicio con información real.
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Antes de elegir, revisa también cómo elegir una empresa de seguridad privada.