En limpieza, la calidad se ve a simple vista, pero lo que hay detrás no siempre: cómo se usan los químicos, cómo se cuida al personal y qué pasa con los residuos. En PROTEGE nuestro Sistema Integrado de Gestión (SIG), certificado en cuatro normas ISO, se aplica en controles concretos de cada jornada.
ISO 9001: el mismo resultado todos los días
- Checklists por área y frecuencia: qué se limpia a diario, semanal y mensualmente.
- Productos y métodos definidos para cada superficie, para no dañar pisos ni mobiliario.
- Supervisión y verificación del trabajo, con atención de observaciones del cliente.
- Reposición de insumos (papel, jabón, bolsas) controlada para que no falte.
ISO 45001: trabajar seguro con químicos y superficies mojadas
- Conocer cada producto: su hoja de datos de seguridad, cómo se diluye y qué no se debe mezclar (por ejemplo, lejía con amoniaco o con ácidos).
- Equipo de protección según la tarea: guantes, lentes, mascarilla y calzado antideslizante.
- Señalizar el piso mojado para proteger al personal y a los usuarios.
- Posturas y cargas: uso de carritos y técnicas correctas para evitar lesiones, y reporte de cualquier incidente.
ISO 14001: limpiar sin ensuciar el ambiente
- Dosificar bien los productos: usar más de lo necesario no limpia mejor y contamina más.
- Separar los residuos según los tachos y criterios de cada sede.
- Ahorrar agua con métodos y equipos adecuados.
- Manejar los envases de químicos de forma segura y no verterlos al desagüe sin control.
ISO 37001: confianza en los espacios del cliente
El personal de limpieza entra a oficinas y áreas reservadas. Por eso no acepta regalos ni favores a cambio de dar acceso o información, y reporta cualquier ofrecimiento al supervisor o por el Canal de Denuncias.
¿Qué gana el cliente?
Un servicio constante, personal que trabaja seguro, menos impacto ambiental y la tranquilidad de una empresa certificada. Revisa nuestros certificados en el Sistema Integrado de Gestión y conoce el servicio de limpieza integral.